Sóller está situado entre mar y montaña, y posee una gran cantidad de huertos de naranjos.
Tiene escondido un rico patrimonio compuesto por antiguas casa de piedra con patios interiores. El viajero también podrá ver los templos, conventos y museos, además de las grandes y elegantes mansiones construidas por los emigrantes retornados de Francia y América durante el S XIX y XX.
Hallará una pequeña ciudad de Mallorca en la que todavía se respira un ambiente de tranquilidad. En ella, observará como sus moradores parecen continuar con su vida diaria ajenos al paso de los visitantes que, al atardecer, desaparecen dejando sólo el recuerdo de las horas de bullicio.
Sóller es una pequeña ciudad mallorquina donde todavía se respira el ambiente de calma y tranquilidad. Sus habitantes hacen sus vidas diarias ajenas al paso de los visitantes y siguen su ritmo sin dejarse llevar por el ajetreo y el bullicio.
El viajero podrá descubrir la riqueza patrimonial y natural del valle de Sóller y sus alrededores con los paseos y rutas paisajísticas.